viernes, 18 de noviembre de 2011

No era no extrañarlo. Era no pensar en él porque sabía que era inevitable llorar cuando veía una foto.

sábado, 6 de agosto de 2011

Alguna vez leí que el silencio no era malo, porque era entonces cuando se escuchaba el amor.
Pero lo de nosotros no es amor.

Alguna vez escuche que si los ojos no lo ven, el corazón no lo siente.
Pero yo no te vi, y me dolió.

Si pudiera deshacer algo, no lo haría...Pero eso no quiere que no me arrepienta.

jueves, 9 de junio de 2011

Be careful with what you wish for,

cause you just might  get it. 

domingo, 24 de abril de 2011

Casino.

Ella entró, se sentó en una mesa y se puso a jugar.
Era un juego nuevo, uno que nadie le enseñó a jugar. Pero aún así, ella quizo probar.
Tú muy sonriente te ofreciste a ayudarla a empezar. Ella, muy ingenua se dejó.

Le dijiste que era un juego, pero no se trataba de ganar. Le dijiste que no había nadie a quién ganar. Le dijiste que eras tú, contra ella y a ella le tocaba apostar. Le dijiste que se trataba de saber dejar al otro llegar al otro lado, y al mismo tiempo caminar.

Cuando llegaste a la mitad te dió miedo, le dijiste que no estabas seguro de querer jugar. Le pintaste que era su culpa, que ella tenía que saber jugar. Ella te dijo que no entendía pues fuiste tú quien le enseñó a jugar. Decidiste entonces aclarar el juego, volver a explicar. Le dijiste que eran ustedes un equipo, y al mundo le tenían que ganar.

No sé si tú te arrepentiste o siemplemente te dió miedo. No sé qué sentirás. Y no sé si te arrepientas, pero a otra mesa me voy a sentar. Puse mis cartas en la mesa, y ya no sé cómo jugar. Hice todo lo que pude, jugue todo mi juego, no se me ocurren más jugadas y me parece que es hora de cambiar. Perdí en tu juego, en el que le cambias las reglas cada día, en ese que nadie sabe jugar.

No deseo que te vaya mal, y ojalá llegue una que sí aprenda a jugar, o que valga la pena para que cambies las reglas, no sé. Posiblemente tampoco haya sido tu juego perfecto pero a mí me gustaba. Me gustaba hasta cuando lo cambiabas, porque siempre me sabías explicar. Pero ya que ni me hablas, creo que mejor me voy a cambiar.

No sé en que mesa me vaya a sentar, pero prefiero estar buscándola que esperando a que llegue contigo. De tu mesa me voy a parar, y a tu mesa no voy a volver.

Ojalá te llegue otra, otra que valga la pena, otra para las reglas cambiar.

Conversación con la que más te quiere -y no soy yo-

Si te sirve de algo, te doy mi palabra.
No. Yo nunca planeé quererte de ésta manera.

Y hablando con ella, la que posiblemente te quiera más que yo, me di cuenta que así siempre eres. Que no fuí la única, y que hay una canción para todo. O sea, una canción  no para tí, ni para mí, sino para nosotros.

Y no te preocupes, aunque dudo que lo hagas, pero yo te perdono. Y no te importa, verdad? No te hace diferencia, a que no. Y en todo caso te escribo a tí, y muy seguramente sea la última vez.

Porque ya no te quiero así, ya no es como era antes. Ya no pongo cara de ponqué cuando te pienso, ni espero que seas tú cuando me hablan. Y sí, no te puedo negar que siempre me acuesto y trato de soñarte.

Y no voy a seguir mirándo atrás, porque para atrás siempre va a doler. Y voy a seguir para adelante, con la frente en alto, con la espalda recta. Y si te quieres venir, estás en tu derecho...y si no, ten por seguro que te voy a extrañar, pero ten por seguro que llegará otro que me haga olvidar.

domingo, 10 de abril de 2011

Deseos

A las 11:11 siempre deseo cosas imposibles, en parte porque dejé de pensar que se harían realidad, y en parte porque me da miedo que se hagan realidad.

sábado, 2 de abril de 2011

Ellos

Cuando empezaron a hablar por primera vez, él siempre le repetía "la intención es lo que cuenta," y aún sigue haciéndolo.

Ellos no son novios; ellos quieren serlo.
Si él no da el primer paso, ella nunca lo va a hacer.

Pero ahora ella se confunde. Él dice que la intención es lo que cuenta; y la intención está ahí, pero entonces, ¿cuenta o no?

lunes, 21 de marzo de 2011

No me gusta

Somos diferentes de la misma manera. 
No tenemos cosas en común pero nos parecemos mucho. 
Vivimos en dos mundos diferentes, y claramente yo no tenía por qué haber conocido el tuyo. 


No me gusta como soy yo la que debe hablarte siempre.
No me gusta como soy yo la que debe llamarte siempre.
No me gusta como soy yo la que debe hacer la conversación siempre.

No me gusta como casi necesito hacerlo.
No me gusta como se siente cuando sé que puedes hablarme, pero no quieres.
No me gusta como trato de engañarme y saco excusas para justificarte.

No me gusta como eres.
No me gusta como piensas.
No me gusta como haces las cosas.
No me gustas como persona.


Y no sólo no me gusta; me cansé. Y dejaré de hacerlo aunque sé muy bien que no te importará, y que me haré daño, y que me dolerá más que a ti, aunque posiblemente ni te duela, o ni te des cuenta-

viernes, 25 de febrero de 2011

Actualmente y luego de un tiempo

Y el jueguito de "siempre pasa lo mismo" me estaba aburriendo bastante.Me estaba aburriendo más todavía la variación que le había inventado "predice todo lo que pasará, porque acertarás". Era patético. Estaba cansada y aburrida. Por un lado, las cosas que deberían importarme, pero en realidad tenían importancia nula, como lo de mi mejor amiga. Y después lo que me tenía más aburrida: Exfuersos en vano, y chicos.

Se suponía que estaba jugando un juego, y yo siempre juego a ganar. Pero el juego era como dar círculos en la misma pequeña tabla, y para ir al grano: ¿quién no se aburre de la monotonía? Estaba harta de todo y de mucha gente. Quería que todo cambiara, pero no sabía qué.

Fue cuando decidí seguir sola. Y no es que se vea bien, pero es lo mejor. No dependo de nadie y soy libre de hacer lo que quiero.. los que están a mi lado también lo son. Alguien a mi lado no haría más que complicarme, y éste es mi momento de ser egoísta y solo pensar en mí. .

Desearía dejar de ver a la gente que veo a diario. Sus caras ya las tengo en mente, y además también puedo decir lo que harán....son parecidos, todos.

¿Por qué no puedo hacer todo lo que me gusta? ¿Por qué no puedo abrir mis brazos y volar? ¿Por qué no puedo gritar y dejar de ver lo que estoy viendo?




Inspiracion: Split Personality -Pink.

domingo, 6 de febrero de 2011

Estoy siendo feliz

Hoy me dijiste que te pasan cosas peores de las que me pasan a mí. No dije nada, porque puede que tengas razón, ¿quién sabe? tú eres bastante reservado, y aún así no me importó que te pasaran cosas peores. Pero, así como pasa muchas veces, después me puse a recrear nuestra conversación mentalmente. Y pensé en una respuesta.

Como esas veces que uno pelea con alguien y se queda sin qué decir, y después se le ocurren millones de cosas que pudo haber dicho...sí, me pasó. Cuando tú me dijiste que te pasan cosas peores, pensé "a mi no me importa.", cuando recreé la conversación me sentí mala porque no me importa. Entonces me puse a pensar por qué.

No me importa tu sufrimiento porque no soy yo quién lo vive. No me importa, y no podría nunca importarme, porque no tengo idea de qué es ser tú, de qué sientes, de qué quieres, de qué te pasa. Tal vez porque no me cuentas nada, o tal vez porque no se supone que sepa qué se siente ser alguien más. Porque no debe ser normal saber lo que se siente ser otra persona.

Y sí, tus penas son peores que las mías, pero las mías son más malas para mí, porque soy yo quién las sufre. Tus penas me dan lástima, pero no las tengo que sufrir yo.

Amor. Odio el amor. Me da miedo sentirlo, pero sé que tú lo sientes. Sé que todos los sienten, y quiero sentirlo.
Fe. Se me olvidó lo que se siente cuando se tiene fe. Triste, pero me conformo con sentir esperanza.
Soledad. ¿por qué a la gente le asusta? no hay nada como no tener a alguien molestando.
Miedo. Tengo miedo. Miedo al futuro, al pasado y al presente. A la vida, a la muerte. ¿Cuál es peor?

Pero si me preguntas ahurita mismo qué estoy haciendo, mi respuesta sería: "No sé, pero estoy siendo feliz."

martes, 11 de enero de 2011

Sueños

En mi mundo, el maravilloso arte de dormir no se podía comparar con otra cosa que no fuera tan maravillosa como despertar. Porque en ambos se soñaba. Y yo tenía fe, esperanza. Había algo que me decía que mis sueños se harían realidad.

Incluso cuando me repetía a mí misma cuan ilusa era al pensar que mis sueños se harían realidad, había algo en el fondo de mi mente que me decía que siguiera creyendo.

Y ese algo me impulsó a creer, a seguir adelante, a pensar que si soñaba, volaría. Y al volar, vería todo desde una hermosa, nunca antes vista perspectiva. Ese era mi sueño.

Quería crecer, dejar todo atrás y seguir adelante. No necesito de nadie, pero eso no quiere decir que no extrañaría a algunos. Porque lo haría. Hoy era el momento de cumplir uno de mis sueños: Ser alguien. Porque siempre había pensado que ser alguien no era existir. Ser alguien es hacer algo por lo que serás recordado. Así que ese era mi plan. Aunque aún no tenía idea de qué sería eso que yo haría. ¡Pues en un mundo donde todo está inventado, ¿qué se puede hacer para sobresalir?!

Pero, de alguna manera yo lo lograré. Y cuando lo haga, perseguiré otro sueño. Y así hasta mi muerte, cuando espero cumplir lo que será mi último sueño: Morir orgullosa de quién fui.

Así que cuando alguien me trate de detener, huiré.
Cuándo alguien me diga que calle, gritaré.
Cuando alguien me  haga dudar, responderé segura.
Y cuando tenga miedo, tendré confianza.


No se me antoja tan difícil, porque todas las cosas se hacen paso por paso. Y cuando pase algo que no me favorezca recordaré que sin lluvia no puede salir el arco iris.