Y el jueguito de "siempre pasa lo mismo" me estaba aburriendo bastante.Me estaba aburriendo más todavía la variación que le había inventado "predice todo lo que pasará, porque acertarás". Era patético. Estaba cansada y aburrida. Por un lado, las cosas que deberían importarme, pero en realidad tenían importancia nula, como lo de mi mejor amiga. Y después lo que me tenía más aburrida: Exfuersos en vano, y chicos.
Se suponía que estaba jugando un juego, y yo siempre juego a ganar. Pero el juego era como dar círculos en la misma pequeña tabla, y para ir al grano: ¿quién no se aburre de la monotonía? Estaba harta de todo y de mucha gente. Quería que todo cambiara, pero no sabía qué.
Fue cuando decidí seguir sola. Y no es que se vea bien, pero es lo mejor. No dependo de nadie y soy libre de hacer lo que quiero.. los que están a mi lado también lo son. Alguien a mi lado no haría más que complicarme, y éste es mi momento de ser egoísta y solo pensar en mí. .
Desearía dejar de ver a la gente que veo a diario. Sus caras ya las tengo en mente, y además también puedo decir lo que harán....son parecidos, todos.
¿Por qué no puedo hacer todo lo que me gusta? ¿Por qué no puedo abrir mis brazos y volar? ¿Por qué no puedo gritar y dejar de ver lo que estoy viendo?
Inspiracion: Split Personality -Pink.
Hola a todos, decidí hacer este blog para tener un espacio que sea como un diario, en el que pueda publicar toda clase de pensamientos y escritos.
viernes, 25 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
Estoy siendo feliz
Hoy me dijiste que te pasan cosas peores de las que me pasan a mí. No dije nada, porque puede que tengas razón, ¿quién sabe? tú eres bastante reservado, y aún así no me importó que te pasaran cosas peores. Pero, así como pasa muchas veces, después me puse a recrear nuestra conversación mentalmente. Y pensé en una respuesta.
Como esas veces que uno pelea con alguien y se queda sin qué decir, y después se le ocurren millones de cosas que pudo haber dicho...sí, me pasó. Cuando tú me dijiste que te pasan cosas peores, pensé "a mi no me importa.", cuando recreé la conversación me sentí mala porque no me importa. Entonces me puse a pensar por qué.
No me importa tu sufrimiento porque no soy yo quién lo vive. No me importa, y no podría nunca importarme, porque no tengo idea de qué es ser tú, de qué sientes, de qué quieres, de qué te pasa. Tal vez porque no me cuentas nada, o tal vez porque no se supone que sepa qué se siente ser alguien más. Porque no debe ser normal saber lo que se siente ser otra persona.
Y sí, tus penas son peores que las mías, pero las mías son más malas para mí, porque soy yo quién las sufre. Tus penas me dan lástima, pero no las tengo que sufrir yo.
Amor. Odio el amor. Me da miedo sentirlo, pero sé que tú lo sientes. Sé que todos los sienten, y quiero sentirlo.
Fe. Se me olvidó lo que se siente cuando se tiene fe. Triste, pero me conformo con sentir esperanza.
Soledad. ¿por qué a la gente le asusta? no hay nada como no tener a alguien molestando.
Miedo. Tengo miedo. Miedo al futuro, al pasado y al presente. A la vida, a la muerte. ¿Cuál es peor?
Pero si me preguntas ahurita mismo qué estoy haciendo, mi respuesta sería: "No sé, pero estoy siendo feliz."
Como esas veces que uno pelea con alguien y se queda sin qué decir, y después se le ocurren millones de cosas que pudo haber dicho...sí, me pasó. Cuando tú me dijiste que te pasan cosas peores, pensé "a mi no me importa.", cuando recreé la conversación me sentí mala porque no me importa. Entonces me puse a pensar por qué.
No me importa tu sufrimiento porque no soy yo quién lo vive. No me importa, y no podría nunca importarme, porque no tengo idea de qué es ser tú, de qué sientes, de qué quieres, de qué te pasa. Tal vez porque no me cuentas nada, o tal vez porque no se supone que sepa qué se siente ser alguien más. Porque no debe ser normal saber lo que se siente ser otra persona.
Y sí, tus penas son peores que las mías, pero las mías son más malas para mí, porque soy yo quién las sufre. Tus penas me dan lástima, pero no las tengo que sufrir yo.
Amor. Odio el amor. Me da miedo sentirlo, pero sé que tú lo sientes. Sé que todos los sienten, y quiero sentirlo.
Fe. Se me olvidó lo que se siente cuando se tiene fe. Triste, pero me conformo con sentir esperanza.
Soledad. ¿por qué a la gente le asusta? no hay nada como no tener a alguien molestando.
Miedo. Tengo miedo. Miedo al futuro, al pasado y al presente. A la vida, a la muerte. ¿Cuál es peor?
Pero si me preguntas ahurita mismo qué estoy haciendo, mi respuesta sería: "No sé, pero estoy siendo feliz."
martes, 11 de enero de 2011
Sueños
En mi mundo, el maravilloso arte de dormir no se podía comparar con otra cosa que no fuera tan maravillosa como despertar. Porque en ambos se soñaba. Y yo tenía fe, esperanza. Había algo que me decía que mis sueños se harían realidad.
Incluso cuando me repetía a mí misma cuan ilusa era al pensar que mis sueños se harían realidad, había algo en el fondo de mi mente que me decía que siguiera creyendo.
Y ese algo me impulsó a creer, a seguir adelante, a pensar que si soñaba, volaría. Y al volar, vería todo desde una hermosa, nunca antes vista perspectiva. Ese era mi sueño.
Quería crecer, dejar todo atrás y seguir adelante. No necesito de nadie, pero eso no quiere decir que no extrañaría a algunos. Porque lo haría. Hoy era el momento de cumplir uno de mis sueños: Ser alguien. Porque siempre había pensado que ser alguien no era existir. Ser alguien es hacer algo por lo que serás recordado. Así que ese era mi plan. Aunque aún no tenía idea de qué sería eso que yo haría. ¡Pues en un mundo donde todo está inventado, ¿qué se puede hacer para sobresalir?!
Pero, de alguna manera yo lo lograré. Y cuando lo haga, perseguiré otro sueño. Y así hasta mi muerte, cuando espero cumplir lo que será mi último sueño: Morir orgullosa de quién fui.
Así que cuando alguien me trate de detener, huiré.
Cuándo alguien me diga que calle, gritaré.
Cuando alguien me haga dudar, responderé segura.
Y cuando tenga miedo, tendré confianza.
No se me antoja tan difícil, porque todas las cosas se hacen paso por paso. Y cuando pase algo que no me favorezca recordaré que sin lluvia no puede salir el arco iris.
Incluso cuando me repetía a mí misma cuan ilusa era al pensar que mis sueños se harían realidad, había algo en el fondo de mi mente que me decía que siguiera creyendo.
Y ese algo me impulsó a creer, a seguir adelante, a pensar que si soñaba, volaría. Y al volar, vería todo desde una hermosa, nunca antes vista perspectiva. Ese era mi sueño.
Quería crecer, dejar todo atrás y seguir adelante. No necesito de nadie, pero eso no quiere decir que no extrañaría a algunos. Porque lo haría. Hoy era el momento de cumplir uno de mis sueños: Ser alguien. Porque siempre había pensado que ser alguien no era existir. Ser alguien es hacer algo por lo que serás recordado. Así que ese era mi plan. Aunque aún no tenía idea de qué sería eso que yo haría. ¡Pues en un mundo donde todo está inventado, ¿qué se puede hacer para sobresalir?!
Pero, de alguna manera yo lo lograré. Y cuando lo haga, perseguiré otro sueño. Y así hasta mi muerte, cuando espero cumplir lo que será mi último sueño: Morir orgullosa de quién fui.
Así que cuando alguien me trate de detener, huiré.
Cuándo alguien me diga que calle, gritaré.
Cuando alguien me haga dudar, responderé segura.
Y cuando tenga miedo, tendré confianza.
No se me antoja tan difícil, porque todas las cosas se hacen paso por paso. Y cuando pase algo que no me favorezca recordaré que sin lluvia no puede salir el arco iris.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Empiezo a querererte.
¿Está mal queres a alguien cuando no lo conoces?
Cerré los ojos, pero te habías ido. Y ya era tarde, porque te habias ido. No era como me lo esperaba...tal vez yo quería algo más romántico. Tal vez fue desesperado o pronto o apresurado...Pero sin saberlo te quería. Sin conocerte te quise, sin saber de ti te quise. ¡Y cuánto te quise! ¡cuánto te extrañé cuando no estabas!
Pero rápido llegaste, y depronto rápido te vas. Porque cuando se está muy feliz siempre pasa algo malo. Y mejor siempre sería sorprenderse que lamentarse. Pero hasta ahora quererte no ha sido una decisión. Es un instinto, que tal vez me arrepienta de haberlo tenido. ¡Y no sé que hacer!
Tal vez me guste mucho lo que dices, o tal vez sea que me guste como lo dices. ¡Pero me gusta! Y no sé tú qué pienses. Y no sé a dónde quieres llegar siendo tan lindo conmigo. ¡Y quiero que los dias pasen tan rápido para aberiguarlo!
Es un sentimiento único. Y la sonrisa es inevitable. Cualquier cosa que me digas, ya me tienes embobada. Y nuestro parecido es perfecto, porque no aburre, engancha. Si te alcanzaras a imaginar lo que me intriga saber qué es lo que quieres...
Me gustan las estrellas, los arboles, el ruido del mar, las flores. Pero las cambio todas por oír tu voz. Las cambio todas por verme en tus ojos. ¡Lo cambio todo para que me digas que me quieres! Pero sólo falta tiempo y de eso estoy segura.
No es porque sepa, no es porque crea. Es porque siento. Es porque no veo por qué no. Y si te hubiera conocido antes hubiera sido tan feliz. Pero depronto me estoy haciendo historias, depronto me estoy ilucionando y depronto imagino cosas que nunca van a pasar, seguramente me estoy haciendo ideas. Solo imaginarte me inspira. Y pensar todo eso me está haciendo tan feliz por ahora... No sé si quiero pensar otra cosa.
Y son las cuatro de la mañana y yo me pregunto ¿Estará dormido?
Cerré los ojos, pero te habías ido. Y ya era tarde, porque te habias ido. No era como me lo esperaba...tal vez yo quería algo más romántico. Tal vez fue desesperado o pronto o apresurado...Pero sin saberlo te quería. Sin conocerte te quise, sin saber de ti te quise. ¡Y cuánto te quise! ¡cuánto te extrañé cuando no estabas!
Pero rápido llegaste, y depronto rápido te vas. Porque cuando se está muy feliz siempre pasa algo malo. Y mejor siempre sería sorprenderse que lamentarse. Pero hasta ahora quererte no ha sido una decisión. Es un instinto, que tal vez me arrepienta de haberlo tenido. ¡Y no sé que hacer!
Tal vez me guste mucho lo que dices, o tal vez sea que me guste como lo dices. ¡Pero me gusta! Y no sé tú qué pienses. Y no sé a dónde quieres llegar siendo tan lindo conmigo. ¡Y quiero que los dias pasen tan rápido para aberiguarlo!
Es un sentimiento único. Y la sonrisa es inevitable. Cualquier cosa que me digas, ya me tienes embobada. Y nuestro parecido es perfecto, porque no aburre, engancha. Si te alcanzaras a imaginar lo que me intriga saber qué es lo que quieres...
Me gustan las estrellas, los arboles, el ruido del mar, las flores. Pero las cambio todas por oír tu voz. Las cambio todas por verme en tus ojos. ¡Lo cambio todo para que me digas que me quieres! Pero sólo falta tiempo y de eso estoy segura.
No es porque sepa, no es porque crea. Es porque siento. Es porque no veo por qué no. Y si te hubiera conocido antes hubiera sido tan feliz. Pero depronto me estoy haciendo historias, depronto me estoy ilucionando y depronto imagino cosas que nunca van a pasar, seguramente me estoy haciendo ideas. Solo imaginarte me inspira. Y pensar todo eso me está haciendo tan feliz por ahora... No sé si quiero pensar otra cosa.
Y son las cuatro de la mañana y yo me pregunto ¿Estará dormido?
jueves, 23 de diciembre de 2010
Año nuevo?
11:59 PM, un 31 de Diciembre.
"Dentro de un minuto, todo quedará en el pasado. Incluso este pensamiento." Eso podía ser bueno, y también malo....y tenía miedo.
- No quiero ser el pasado de nadie. -susurró para ella misma. "Estás sola." pensó como respuesta. Desde de la planta de abajo escuchó a sus vecinos cuando empezaron la cuenta para atrás.
- 10...9...-todos estaban muy emocionados-...8...7...6....5....4...3...2...1!!!!!! Feliz Año Nuevo! -gritaron todos, al tiempo que un estallido de pólvora sobresaltó sus oídos. La temible pólvora, de nuevo Enero. "Enero y estoy sola...Por lo menos traigo puesta mi ropa interior amarilla." pensó con humor negro.
La copa de vino blanco estuvo de nuevo en la mesa, vacía. "Vacía como vacío está mi corazón." Suspiro. "Sola. Sola. Sola..."
- ESTOY SOLA! -gritó por la ventana con todas sus fuerzas. "Sola y tomada." Se preguntó si la gente sorda podría oír sus pensamientos.
01:21 PM un 1 de Enero.
"Tengo hambre y ya desperdicié la mitad del primer día del año. Vaya manera de empezar." La cama no estaba ni tibia. El agua no calentaba, y el espejo revelaba una imagen cansada y descuidada. Y, como el día no se podía embarrar más, salió de casa sin bañarse. Unas oscuras gafas cubrían la mitad de su rostro cuando salió del edificio a la ciudad que aún dormía.
Entró al café de 24 horas todos los días de la semana, y le ordenó a la chica de la caja que tenía pocas ganas de atenderla, un Latte con endulzante y dos galletas integrales. La chica asintió y le dijo que un mesero llevaría el pedido a la mesa. Novedad.
Pero ese no era "un" mesero, ese era "el" mesero. Guapo, encantador y con una brillante sonrisa. Quizás este año no sea tan malo. Quizás tenga que venir al café todos los días para averiguarlo, y quizás la próxima vez venga arreglada para al menos lucír decente...Solo esperemos que no me reconozca.
"Dentro de un minuto, todo quedará en el pasado. Incluso este pensamiento." Eso podía ser bueno, y también malo....y tenía miedo.
- No quiero ser el pasado de nadie. -susurró para ella misma. "Estás sola." pensó como respuesta. Desde de la planta de abajo escuchó a sus vecinos cuando empezaron la cuenta para atrás.
- 10...9...-todos estaban muy emocionados-...8...7...6....5....4...3...2...1!!!!!! Feliz Año Nuevo! -gritaron todos, al tiempo que un estallido de pólvora sobresaltó sus oídos. La temible pólvora, de nuevo Enero. "Enero y estoy sola...Por lo menos traigo puesta mi ropa interior amarilla." pensó con humor negro.
La copa de vino blanco estuvo de nuevo en la mesa, vacía. "Vacía como vacío está mi corazón." Suspiro. "Sola. Sola. Sola..."
- ESTOY SOLA! -gritó por la ventana con todas sus fuerzas. "Sola y tomada." Se preguntó si la gente sorda podría oír sus pensamientos.
01:21 PM un 1 de Enero.
"Tengo hambre y ya desperdicié la mitad del primer día del año. Vaya manera de empezar." La cama no estaba ni tibia. El agua no calentaba, y el espejo revelaba una imagen cansada y descuidada. Y, como el día no se podía embarrar más, salió de casa sin bañarse. Unas oscuras gafas cubrían la mitad de su rostro cuando salió del edificio a la ciudad que aún dormía.
Entró al café de 24 horas todos los días de la semana, y le ordenó a la chica de la caja que tenía pocas ganas de atenderla, un Latte con endulzante y dos galletas integrales. La chica asintió y le dijo que un mesero llevaría el pedido a la mesa. Novedad.
Pero ese no era "un" mesero, ese era "el" mesero. Guapo, encantador y con una brillante sonrisa. Quizás este año no sea tan malo. Quizás tenga que venir al café todos los días para averiguarlo, y quizás la próxima vez venga arreglada para al menos lucír decente...Solo esperemos que no me reconozca.
martes, 21 de diciembre de 2010
Cajita de recuerdos.
Ella entró a la casa que solía ser suya. Una oleada de recuerdos la invadió, haciéndola querer devolverse y huir. Pero era ya la segunda vez que trataba de entrar en la casa, y esta vez, lo haría.
No pudo evitar las lágrimas que recorrieron sus mejillas con cada paso que daba, pero tampoco trató de evitarlas. Era natural que pasara. Su paso era lento, pero decidido.
La casa olía a moho, a viejo, a sucio. Agradeció no temerle a las arañas. Lo primero que hizo al subir, fue entrar a lo que una vez fue su habitación. Los recuerdos de las noches de chicas, los recuerdos de sus amigos y ella escuchando música, los recuerdos de los besos al escondido con los cinco chicos con los que había salido...los recuerdos de su juventud llegaron a ella. No pudo hacer más que dejarse caer al suelo, y llorar. Todo lo que había tenido se le antojó mejor que cualquier cosa que tenía en este momento.
Recordó cuando su primer novio le terminó, recordó cuando en esa habitación había ella presenciado la pelea más violenta de su casa, sin ella estar involucrada, recordó cuando su hermana....Todos los malos recuerdos vividos en la habitación le llegaron, pero aún así, quiso volver al pasado.
Se paró y débilmente se adentró más al cuarto. Cerró la puerta, casi que por costumbre. Suspiró con tristeza mientras de su bolso sacaba un pañuelo. Recorrió la estancia con la mirada, antes se le había antojado tan familiar, pero ahora se preguntaba si esa habitación había sido la suya. Se le antojaba tan diferente.
La puerta cerrada había dejado a la vista unas fotografías. Ella y un montón de desconocidos, que seguramente habían sido sus amigos.
Ella y la chica de cabellos lagos, ella y el chico moreno, ella y la chica con pecas, ella y la chica de ojos azules, ella y un chico de cabellos ondulados, ella y el chico de cabeza grande, ella y el chico musculoso, ella y la chica alta, ella y la chica de lengua corta, ella y el chico de corta estatura....
Segundos después se vio lanzando las fotografías al suelo, y contemplando en sus manos un dibujo. El papel estaba ya amarillento, pero se veía una zapatilla de Ballet y en una letra elegante un "Con Amor, para mi mejor amiga". Lo dobló, lo metió en su bolso y se alejó de la puerta.
Abrió un cajón donde encontró libros. Se acordó de leerlos todos, todos menos uno. Se acordó de como había llegado a sus manos, y recordó haberlo empezado. Pero nunca lo había terminado, así que lo tomó en sus manos, dispuesta a retomar la lectura.
Suspiró nuevamente, estaba descubriendo su pasado. La cajita de música cayó al suelo cuando ella removió una manta llena de polvo con brusquedad. La canción de "El cascanueces" sonó por unos instantes antes de que ella recogiera la cajita. La contempló con dulzura, la delicada bailarina había perdido su vestido rosa, y ahora el vestido rosa era sustituido por un color casi blanco. La cara de la bailarina era ahora café, por el mugre.
Fue suficiente con poner a sonar la canción nuevamente para que ella recordara a su padre en el momento en que le regaló la cajita. Y evidentemente, volvieron las lágrimas. Con la mano removió el polvo, y dejó la cajita en un espacio limpio.
Y así pasaron horas en las que ella no hizo más que recordar su pasado, añorarlo. Salió de su habitación con nostalgia, para entrar en la de su hermana.
Entró a la habitación que había sido de sus padres cuando el reloj de su teléfono indicaba las 3:10 de la mañana. Estaba cansada y llorar le había hecho dar más sueño. Se acostó en la cama repleta de polvo, en el espacio donde había dormido su madre. Estornudó, pero ahí se quedó, recordando a tan maravilloso ser.
Con los rayos del sol, ella se despertó al día siguiente. Estaba en la cama que había sido de sus padres, con una almohada que aún olía a su madre. ¿qué más podía desear?
No pudo evitar las lágrimas que recorrieron sus mejillas con cada paso que daba, pero tampoco trató de evitarlas. Era natural que pasara. Su paso era lento, pero decidido.
La casa olía a moho, a viejo, a sucio. Agradeció no temerle a las arañas. Lo primero que hizo al subir, fue entrar a lo que una vez fue su habitación. Los recuerdos de las noches de chicas, los recuerdos de sus amigos y ella escuchando música, los recuerdos de los besos al escondido con los cinco chicos con los que había salido...los recuerdos de su juventud llegaron a ella. No pudo hacer más que dejarse caer al suelo, y llorar. Todo lo que había tenido se le antojó mejor que cualquier cosa que tenía en este momento.
Recordó cuando su primer novio le terminó, recordó cuando en esa habitación había ella presenciado la pelea más violenta de su casa, sin ella estar involucrada, recordó cuando su hermana....Todos los malos recuerdos vividos en la habitación le llegaron, pero aún así, quiso volver al pasado.
Se paró y débilmente se adentró más al cuarto. Cerró la puerta, casi que por costumbre. Suspiró con tristeza mientras de su bolso sacaba un pañuelo. Recorrió la estancia con la mirada, antes se le había antojado tan familiar, pero ahora se preguntaba si esa habitación había sido la suya. Se le antojaba tan diferente.
La puerta cerrada había dejado a la vista unas fotografías. Ella y un montón de desconocidos, que seguramente habían sido sus amigos.
Ella y la chica de cabellos lagos, ella y el chico moreno, ella y la chica con pecas, ella y la chica de ojos azules, ella y un chico de cabellos ondulados, ella y el chico de cabeza grande, ella y el chico musculoso, ella y la chica alta, ella y la chica de lengua corta, ella y el chico de corta estatura....
Segundos después se vio lanzando las fotografías al suelo, y contemplando en sus manos un dibujo. El papel estaba ya amarillento, pero se veía una zapatilla de Ballet y en una letra elegante un "Con Amor, para mi mejor amiga". Lo dobló, lo metió en su bolso y se alejó de la puerta.
Abrió un cajón donde encontró libros. Se acordó de leerlos todos, todos menos uno. Se acordó de como había llegado a sus manos, y recordó haberlo empezado. Pero nunca lo había terminado, así que lo tomó en sus manos, dispuesta a retomar la lectura.
Suspiró nuevamente, estaba descubriendo su pasado. La cajita de música cayó al suelo cuando ella removió una manta llena de polvo con brusquedad. La canción de "El cascanueces" sonó por unos instantes antes de que ella recogiera la cajita. La contempló con dulzura, la delicada bailarina había perdido su vestido rosa, y ahora el vestido rosa era sustituido por un color casi blanco. La cara de la bailarina era ahora café, por el mugre.
Fue suficiente con poner a sonar la canción nuevamente para que ella recordara a su padre en el momento en que le regaló la cajita. Y evidentemente, volvieron las lágrimas. Con la mano removió el polvo, y dejó la cajita en un espacio limpio.
Y así pasaron horas en las que ella no hizo más que recordar su pasado, añorarlo. Salió de su habitación con nostalgia, para entrar en la de su hermana.
Entró a la habitación que había sido de sus padres cuando el reloj de su teléfono indicaba las 3:10 de la mañana. Estaba cansada y llorar le había hecho dar más sueño. Se acostó en la cama repleta de polvo, en el espacio donde había dormido su madre. Estornudó, pero ahí se quedó, recordando a tan maravilloso ser.
Con los rayos del sol, ella se despertó al día siguiente. Estaba en la cama que había sido de sus padres, con una almohada que aún olía a su madre. ¿qué más podía desear?
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Pudo él haber pensado que lo hice por él. Me tiene sin cuidado. Lo hice por mí.
.
Él, solía pensar que era la causa de todo.
Él solía decir las cosas que creía que uno pensaba.
Él solía pensar que el mundo era el que tenía un error, no él.
Él se creía que todo lo malo que hacía era "en respuesta" a lo que los demás le hacían.
Él era alcohólico.
Él tenía problemas.
Solía tener compasión con cualquier ser que se le pasara por en frente, siempre y cuando, este ser no fuera su familia.
Bueno, para ser más precisa, su esposa, o sus hijas.
Su esposa era como el hombre de la casa.
Su esposa tenía que pagar casi que la mitad de los gastos, ganando menos.
Su esposa tenía que aguantarselo todas las noches.
Él era un cerdo.
Él era un histérico.
Él tenía problemas.
No era un mal padre, lo daría todo por sus hijas, pero en realidad no sabía cómo ser un padre.
Su hija menor no lo culpaba. Su hija menor entendía que la vida de su padre no había sido fácil. Cuando joven había ido a la escuela militar, solamente por demostrar que "era un macho", o eso era lo que ella había cogido de la historia. Fue ahí cuando se volvió ateo.
Años después se casó con una mujer que no podía tener hijos. Una mujer que su hija creía una zorra, pues cuando al hombre en cuestión le dio cáncer de piel, la mujer prefirió irse a estudiar no recuerdo dónde, y dejar al hombre que ahora era su padre solo. Solo y débil.
Lo abandonó en el peor momento.
Pero no todo estuvo perdido. Su padre conoció a su madre. Y formaron una familia feliz....que ya no era tan feliz.
Su primer hija la tuvo cuando ya tenía 45 años. Primer error.
Con el tiempo, pasó de ser El.Mejor.Padre.Del.Mundo a ser el Super.Protector.Padre, que después pasó a ser el Nadie.Me.Puede.Hablar.Sin.Que.Yo.Piense.Que.Me.Odia.Padre. En resumidas cuentas, un sufrido.
Ella tenía rabia con él.
Tenía rabia porque después de todo lo que él le había hecho, después de todas las veces que le había hecho daño -física y psicológicamente- ella seguía queriendolo.
Seguía con la esperanza -que poco a poco disminuía pero no se había acabado- de que él un día recapacitaría, le pidiera disculpas...y se internara en una clinica para enfermos mentales.
Porque él, vivía en una prisa constante,
Porque él, manejaba más estrés de que podía controlar,
Porque él, no podía aceptar nada sin meter a alguien más,
Porque él, creía que el mundo iba en su contra.
Porque él, poseía problemas.
--------------------------------
Es triste cuando escribes de alguien al que quieres mucho. La entrada no me salió como quería, está muy mal escrita, redactada...todo. Sólo la escribí para desahogarme. Porque hoy más que rabia, tengo tristeza. Porque hoy no puedo simplemente ver la cara de mi papá, olvidarlo todo e ir a darle un beso en la mejilla. Hoy no puedo.
Él, solía pensar que era la causa de todo.
Él solía decir las cosas que creía que uno pensaba.
Él solía pensar que el mundo era el que tenía un error, no él.
Él se creía que todo lo malo que hacía era "en respuesta" a lo que los demás le hacían.
Él era alcohólico.
Él tenía problemas.
Solía tener compasión con cualquier ser que se le pasara por en frente, siempre y cuando, este ser no fuera su familia.
Bueno, para ser más precisa, su esposa, o sus hijas.
Su esposa era como el hombre de la casa.
Su esposa tenía que pagar casi que la mitad de los gastos, ganando menos.
Su esposa tenía que aguantarselo todas las noches.
Él era un cerdo.
Él era un histérico.
Él tenía problemas.
No era un mal padre, lo daría todo por sus hijas, pero en realidad no sabía cómo ser un padre.
Su hija menor no lo culpaba. Su hija menor entendía que la vida de su padre no había sido fácil. Cuando joven había ido a la escuela militar, solamente por demostrar que "era un macho", o eso era lo que ella había cogido de la historia. Fue ahí cuando se volvió ateo.
Años después se casó con una mujer que no podía tener hijos. Una mujer que su hija creía una zorra, pues cuando al hombre en cuestión le dio cáncer de piel, la mujer prefirió irse a estudiar no recuerdo dónde, y dejar al hombre que ahora era su padre solo. Solo y débil.
Lo abandonó en el peor momento.
Pero no todo estuvo perdido. Su padre conoció a su madre. Y formaron una familia feliz....que ya no era tan feliz.
Su primer hija la tuvo cuando ya tenía 45 años. Primer error.
Con el tiempo, pasó de ser El.Mejor.Padre.Del.Mundo a ser el Super.Protector.Padre, que después pasó a ser el Nadie.Me.Puede.Hablar.Sin.Que.Yo.Piense.Que.Me.Odia.Padre. En resumidas cuentas, un sufrido.
Ella tenía rabia con él.
Tenía rabia porque después de todo lo que él le había hecho, después de todas las veces que le había hecho daño -física y psicológicamente- ella seguía queriendolo.
Seguía con la esperanza -que poco a poco disminuía pero no se había acabado- de que él un día recapacitaría, le pidiera disculpas...y se internara en una clinica para enfermos mentales.
Porque él, vivía en una prisa constante,
Porque él, manejaba más estrés de que podía controlar,
Porque él, no podía aceptar nada sin meter a alguien más,
Porque él, creía que el mundo iba en su contra.
Porque él, poseía problemas.
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Es triste cuando escribes de alguien al que quieres mucho. La entrada no me salió como quería, está muy mal escrita, redactada...todo. Sólo la escribí para desahogarme. Porque hoy más que rabia, tengo tristeza. Porque hoy no puedo simplemente ver la cara de mi papá, olvidarlo todo e ir a darle un beso en la mejilla. Hoy no puedo.
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