Me voy a caer, pero me voy a levantar.
Caminaré lento, pero seguro.
Y no me molestaré en mirar atrás,
pues sé muy bien que no me esperarás.
¿Qué tal un último abrazo?
No, me has dado suficientes.
¿Y si te extraño?
Pensaré en tí, y me conformaré con que eres feliz,
con ella.
No hablaré de ti,
es imposible describirte.
¿Cómo expresaría la manera en la que,
con solo una sonrisa, un abrazo o una mirada,
hacías que mi corazón se parara?
Me llevaste a mil mundos diferentes,
Coloreamos el mundo con mil colores distintos.
Pero luego volvimos,
¿por qué me trajiste de vuelta?
Comparé papel,
y haré una cometa
y en ella volaré,
alto y lejos,
e iré por tí.
Iré a buscarte.
Aunque muy bien sé que no estarás ahí.
Hola a todos, decidí hacer este blog para tener un espacio que sea como un diario, en el que pueda publicar toda clase de pensamientos y escritos.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Se trata de aprender a vivir en la imperfección, no buscar la perfección.
Si la historia se iba a repetir ¿por qué no volverlo a intentar?
¿por qué no seguir eso que tanto quería?
Persigue tus sueños, como si fueran mariposas.
Persiguelos, como a burbujas.
Burbujas que solo tú tendrías el derecho a explotar.
Muy egoista, pero así sería. Sólo tú las explotarías, y sólo tú.
Había que creer, había que querer, había que tener fé.
La vida era un cuadro. Tú harías tu cuadro en él, anhelando encontrar la perfección.
Perfección.
Jamás la encontrarías, no existe.
Cuando te des cuenta de esto, estarás preparado. Entonces morirás.
Y era un ciclo infinito, vicioso.
¿Por qué no simplemente hacemos arte como se nos antoje? ¡al fin de cuentas, quien se fijará en él!
Seré nadie, pero seré alguien, porque sin mí, habría uno menos. Seré nadie, pero estaré ahí. Seré nadie, pero alguien será nadie conmigo, seremos dos nadies entonces. Nadies con más nadies, pero gracias a nosotros habrán alguienes. Sin oscuridad, no hay luz. Sin muerte, no hay vida. Sin enemigos, no hay amigos, y sin nadies, no hay alguienes.
Y finalmente, todos los que quisieron ser alguienes cuando eran nadies, y que ahora son alguienes, querrán volver a ser nadies, pero será tarde.
¿por qué no seguir eso que tanto quería?
Persigue tus sueños, como si fueran mariposas.
Persiguelos, como a burbujas.
Burbujas que solo tú tendrías el derecho a explotar.
Muy egoista, pero así sería. Sólo tú las explotarías, y sólo tú.
Había que creer, había que querer, había que tener fé.
La vida era un cuadro. Tú harías tu cuadro en él, anhelando encontrar la perfección.
Perfección.
Jamás la encontrarías, no existe.
Cuando te des cuenta de esto, estarás preparado. Entonces morirás.
Y era un ciclo infinito, vicioso.
¿Por qué no simplemente hacemos arte como se nos antoje? ¡al fin de cuentas, quien se fijará en él!
Seré nadie, pero seré alguien, porque sin mí, habría uno menos. Seré nadie, pero estaré ahí. Seré nadie, pero alguien será nadie conmigo, seremos dos nadies entonces. Nadies con más nadies, pero gracias a nosotros habrán alguienes. Sin oscuridad, no hay luz. Sin muerte, no hay vida. Sin enemigos, no hay amigos, y sin nadies, no hay alguienes.
Y finalmente, todos los que quisieron ser alguienes cuando eran nadies, y que ahora son alguienes, querrán volver a ser nadies, pero será tarde.
martes, 7 de septiembre de 2010
Ella, otra vez
Ella jugaba, ella trotaba, ella corría.
Ella estudiaba, escribía, leía.
Ella hablaba, pensaba, se movía.
Ella comía, ella dormía, ella soñaba.
Ella no quería hacer nada.
Ella quería hacerle saber a todos que no quería, que estaba cansada. Ella quería correr, huir y escaparse. Esconderse y llorar, como si eso cambiara algo.
Porque la monotonía era siempre la misma.
Ella quería irse. Quería que nadie la extrañara, que nadie la conociera y que nadie supiera de ella.
Como si nadie la quisiera.
Sí, ella podía decir que amaba muchas cosas, que odiaba muchas más. ¡Pero ella no queria! No queria nada, no queria a nadie -o se negaba a hacerlo- Porque sentía que nadie la quería.
Buenos amigos tenía, enemigos tambien.
Por ahora quería flotar. Quería escuchar que le dijeran "Te quiero", quería no tener deberes, quería que le dijeran la verdad, quería que dejaran de ocultarle cosas.
No quería seguir siendo juzgada. Nadie la conocía tan bien.
Un día ella se irá .Un día no estará.
Puede ser pronto, puede no serlo...
¿ Qué le dirias ?
Ella estudiaba, escribía, leía.
Ella hablaba, pensaba, se movía.
Ella comía, ella dormía, ella soñaba.
Ella no quería hacer nada.
Ella quería hacerle saber a todos que no quería, que estaba cansada. Ella quería correr, huir y escaparse. Esconderse y llorar, como si eso cambiara algo.
Porque la monotonía era siempre la misma.
Ella quería irse. Quería que nadie la extrañara, que nadie la conociera y que nadie supiera de ella.
Como si nadie la quisiera.
Sí, ella podía decir que amaba muchas cosas, que odiaba muchas más. ¡Pero ella no queria! No queria nada, no queria a nadie -o se negaba a hacerlo- Porque sentía que nadie la quería.
Buenos amigos tenía, enemigos tambien.
Por ahora quería flotar. Quería escuchar que le dijeran "Te quiero", quería no tener deberes, quería que le dijeran la verdad, quería que dejaran de ocultarle cosas.
No quería seguir siendo juzgada. Nadie la conocía tan bien.
Un día ella se irá .Un día no estará.
Puede ser pronto, puede no serlo...
¿ Qué le dirias ?
domingo, 5 de septiembre de 2010
Sería otro de tus mil secretos jamás revelados .
Hermosa, brillante y blanca.
Hoy no estaba.
Hoy nos ocultaba otro misterio.
¿Dónde estaría la luna?
Su presencia iluminaba las noches más oscuras. Verla era inspirador. ¿Cómo era posible que el poder humano llegara hasta ella antes de acabar con el hambre?
Millones de ambiciones, millones de sueños humanos.
Natural, hermosa, imponente. Cada día deleitándonos con un lado diferente, una perspectiva hacia ella diferente...Demostrándonos que era posible la perfección. Demostrándonos que había cosas que eran bellas porque lo eran, sin razón aparente.
No todo era ciencia, en la luna había magia.
Nos podemos pasar toda una vida contemplándola, pero jamás revelará sus secretos.
La enorme luna que no importase por donde la vieras, siempre sería del tamaño de tu pulgar.
¿Qué haces luna? ¿Dónde estás hoy?
¿Por qué no apareces? ¡Te estoy esperando! Y no quiero esperar a mañana para verte.
Siento que van mil días sin verla, y solo la vi ayer.
Pero su belleza es impactante, es embriagante. Podría quedarme mil años y un día contemplándola, y jamás me cansaría.
¿Qué sería de mí sin conversar contigo, Luna?
No me faltes mañana, Luna. Deleitame aunque sea 5 minutos.
¿Qué estás haciendo?
¿Dónde te metiste esta noche?
¿Por qué no has venido?
Había algo que quería contarte, Luna.
Hoy no estaba.
Hoy nos ocultaba otro misterio.
¿Dónde estaría la luna?
Su presencia iluminaba las noches más oscuras. Verla era inspirador. ¿Cómo era posible que el poder humano llegara hasta ella antes de acabar con el hambre?
Millones de ambiciones, millones de sueños humanos.
Natural, hermosa, imponente. Cada día deleitándonos con un lado diferente, una perspectiva hacia ella diferente...Demostrándonos que era posible la perfección. Demostrándonos que había cosas que eran bellas porque lo eran, sin razón aparente.
No todo era ciencia, en la luna había magia.
Nos podemos pasar toda una vida contemplándola, pero jamás revelará sus secretos.
La enorme luna que no importase por donde la vieras, siempre sería del tamaño de tu pulgar.
¿Qué haces luna? ¿Dónde estás hoy?
¿Por qué no apareces? ¡Te estoy esperando! Y no quiero esperar a mañana para verte.
Siento que van mil días sin verla, y solo la vi ayer.
Pero su belleza es impactante, es embriagante. Podría quedarme mil años y un día contemplándola, y jamás me cansaría.
¿Qué sería de mí sin conversar contigo, Luna?
No me faltes mañana, Luna. Deleitame aunque sea 5 minutos.
¿Qué estás haciendo?
¿Dónde te metiste esta noche?
¿Por qué no has venido?
Había algo que quería contarte, Luna.
martes, 31 de agosto de 2010
Libro de los defectos: Ella, la mala creación.
Ella soy yo, damas y caballeros.
Ella es mi versión naturalista, pero mi versión. Podré no ser linda, podré tener más defectos que cualidades, podré hacer muchas cosas mal. Podré ser impulsiva, insegura y podré no pensar dos veces.
Podré equibocarme, podré caerme, podré repetir mis errores.
Podré no ser perfecta, y alejarme demasiado a serlo.
Podré pensar más de lo necesario algunas veces, podré no pensar en otras. Podré ser mala persona, podré ser desconsiderada. Podré juzgar, podré no ver mis errores.
Podré no escuchar, podré perderme muchas veces.
Podré ser muy fria, podré ser distante, podré no contarte lo que en realidad siento.
Podré mentirte, podré mentirme, podré creerme.
Podré ser tonta. Podré no merecer lo que tengo. Podré ser mal agradecidia, podré ser irrespetuosa.
Podré ser fea, podré ser idiota.
Podré no saber escribir, elegir, querer...y quizá tampoco alguien me quiera.
Podré tener muchos miedos, podré no tener metas.
Podré ser terca, rebelde, podré ser muy impaciente.
Podré no tener amigos.
Podré ser solo alguien más, o no ser nada. Podrá no importarme.
El libro de los defectos,
aquel libro encantado
donde quien cree que es alguien,
resulta siendo nada.
El libro de los defectos,
aquel libro encantado,
que esconde mil secretos,
que esconde mil llantos.
El libro de los defectos,
oh libro encantado,
te pido por favor,
pasar solo un buen rato.
Podré ser exagerada, podré ser imprudente, podré ser desesperante, podré ser malhumorada, podré ser caprichosa, podré no ser inteligente, podré ser fea.
Pero saberlo no va a cambiar nada.
Ella es mi versión naturalista, pero mi versión. Podré no ser linda, podré tener más defectos que cualidades, podré hacer muchas cosas mal. Podré ser impulsiva, insegura y podré no pensar dos veces.
Podré equibocarme, podré caerme, podré repetir mis errores.
Podré no ser perfecta, y alejarme demasiado a serlo.
Podré pensar más de lo necesario algunas veces, podré no pensar en otras. Podré ser mala persona, podré ser desconsiderada. Podré juzgar, podré no ver mis errores.
Podré no escuchar, podré perderme muchas veces.
Podré ser muy fria, podré ser distante, podré no contarte lo que en realidad siento.
Podré mentirte, podré mentirme, podré creerme.
Podré ser tonta. Podré no merecer lo que tengo. Podré ser mal agradecidia, podré ser irrespetuosa.
Podré ser fea, podré ser idiota.
Podré no saber escribir, elegir, querer...y quizá tampoco alguien me quiera.
Podré tener muchos miedos, podré no tener metas.
Podré ser terca, rebelde, podré ser muy impaciente.
Podré no tener amigos.
Podré ser solo alguien más, o no ser nada. Podrá no importarme.
El libro de los defectos,
aquel libro encantado
donde quien cree que es alguien,
resulta siendo nada.
El libro de los defectos,
aquel libro encantado,
que esconde mil secretos,
que esconde mil llantos.
El libro de los defectos,
oh libro encantado,
te pido por favor,
pasar solo un buen rato.
Podré ser exagerada, podré ser imprudente, podré ser desesperante, podré ser malhumorada, podré ser caprichosa, podré no ser inteligente, podré ser fea.
Pero saberlo no va a cambiar nada.
Como si nada hubiera pasado.
Se sentó a ver la lluvia caer, los carros pasar, y el tiempo avanzar. No pensaba en nada que no fuera él, y pensando en él no había quien detuviera su mente.
Voló por la hermosa pradera forrada en tulipanes rojos de su imaginación, mientras las manecillas del reloj giraban.
Se cazó mil veces con él, tuvo mil finales felices, y todo en menos de una hora.
¿Que sería de ella cuando despertase?
Salir del hermoso sueño, donde todo era hermoso...a esto. Lluvia, contaminación y frio. En una tarde de Domingo.
Mierda.
Como desearía no tener limites. Como desearía volar todo el día en su imaginación. Como desearía controlar la realidad, o mejor aún que esta fuera semejante a los sueños.
Impaciente, descuidada, mala persona, distraida, irreverente, insoportable, fastidiosa y sobre todo insegura.
Pero tambien podía ser original, divertida, tierna, amigable, social y sobre todo impredecible.
Sonreía. Sonreía por más mal que estuvieran las cosas. Sonreía para demostrarle al mundo como no le afectaba. Sonreía para creer que todo estaba bien, porque si nadie se daba cuenta, nadie sabría lo mal que estaban las cosas. Nada de panico.
¿Y es que para qué contarle tus males a otros? ¿Qué pueden hacer ellos? "Lo siento", o si no se preocuparían. Se preocuparían y sentirían mal por algo que no pueden cambiar. Por eso ella no le contaba nada a nadie. Nadie podría hacer nada por ella. Sufrir en silencio era la mejor forma de sufrir, así nadie notaría como sufría, y todos actuarían igual con ella.
Como si nada hubiera pasado.
Voló por la hermosa pradera forrada en tulipanes rojos de su imaginación, mientras las manecillas del reloj giraban.
Se cazó mil veces con él, tuvo mil finales felices, y todo en menos de una hora.
¿Que sería de ella cuando despertase?
Salir del hermoso sueño, donde todo era hermoso...a esto. Lluvia, contaminación y frio. En una tarde de Domingo.
Mierda.
Como desearía no tener limites. Como desearía volar todo el día en su imaginación. Como desearía controlar la realidad, o mejor aún que esta fuera semejante a los sueños.
Impaciente, descuidada, mala persona, distraida, irreverente, insoportable, fastidiosa y sobre todo insegura.
Pero tambien podía ser original, divertida, tierna, amigable, social y sobre todo impredecible.
Sonreía. Sonreía por más mal que estuvieran las cosas. Sonreía para demostrarle al mundo como no le afectaba. Sonreía para creer que todo estaba bien, porque si nadie se daba cuenta, nadie sabría lo mal que estaban las cosas. Nada de panico.
¿Y es que para qué contarle tus males a otros? ¿Qué pueden hacer ellos? "Lo siento", o si no se preocuparían. Se preocuparían y sentirían mal por algo que no pueden cambiar. Por eso ella no le contaba nada a nadie. Nadie podría hacer nada por ella. Sufrir en silencio era la mejor forma de sufrir, así nadie notaría como sufría, y todos actuarían igual con ella.
Como si nada hubiera pasado.
Así fue como Ella te superó.
El daño que le hiciste. No importa, intencional, o no, lo hiciste. Y le dolió. Hasta lo más profundo de su alma, hasta el último nervio.
La viste.
Le pasaste de lado.
Sabías que la estabas matando.
Oh, y te apuesto que ella sabe lo poco que te importó. ¿Acaso la quisiste? ¿Acaso supiste que la tenías? ¿O fue solo cuando la perdiste que te diste cuenta?
La viste.
Le pasaste de lado.
Sabías el daño que le hacías.
Y lloró, lloró hasta hacer un mar de lágrimas y ahogarse en él. Lloró hasta secarse, hasta que ya no solían lágrimas de sus ojos. Y entonces sollozó.
¿Cúantas veces le habías dicho que la querías? ¿Por qué lo hiciste si no era cierto?
Al no encontrar respuestas, ella se negó a creer que no la querías. Se obligó a pensar que la querías. Que lo hacías por su bien. En el fondo ella sabía que no era cierto, sabía que se engañaba diciendolo. Creyendolo. Sabía que no la amaste. Y siguió engañandose, amarrandose a ti.
Hasta el día que llegaste con la otra. Se sintió tan miserable que no le importó nada, nisiquiera seguir atada a ti. Al otro día, se dió cuenta que te había olvidado. Ya no te quería.
¿Y dices tener miedo a perderla?
Tranquilo, ya no la tienes.
La viste.
Le pasaste de lado.
Sabías que la estabas matando.
Oh, y te apuesto que ella sabe lo poco que te importó. ¿Acaso la quisiste? ¿Acaso supiste que la tenías? ¿O fue solo cuando la perdiste que te diste cuenta?
La viste.
Le pasaste de lado.
Sabías el daño que le hacías.
Y lloró, lloró hasta hacer un mar de lágrimas y ahogarse en él. Lloró hasta secarse, hasta que ya no solían lágrimas de sus ojos. Y entonces sollozó.
¿Cúantas veces le habías dicho que la querías? ¿Por qué lo hiciste si no era cierto?
Al no encontrar respuestas, ella se negó a creer que no la querías. Se obligó a pensar que la querías. Que lo hacías por su bien. En el fondo ella sabía que no era cierto, sabía que se engañaba diciendolo. Creyendolo. Sabía que no la amaste. Y siguió engañandose, amarrandose a ti.
Hasta el día que llegaste con la otra. Se sintió tan miserable que no le importó nada, nisiquiera seguir atada a ti. Al otro día, se dió cuenta que te había olvidado. Ya no te quería.
¿Y dices tener miedo a perderla?
Tranquilo, ya no la tienes.
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